El cerebro adicto
En este tema analizaremos los distintos tipos de
adicciones que existen y como es que las personas crean dependencia hacia estas
sustancias, ya que es muy importante conocer todo este ámbito cada día miles de
personas se vuelven adictas a drogas o alcohol
En la actualidad, tener una adicción es considerada como una
enfermedad compleja ya que modifican la química, la estructura y el
funcionamiento de este. De hecho, debido a que las drogas cambian al cerebro de
tal manera que fomentan su consumo compulsivo, dejar de consumirlas es muy
difícil, aun para aquellos que están dispuestos a dejar su adicción y se
necesita de ayuda exterior para poder dejarlas. Gracias a los avances
científicos, ahora sabemos con mucha más exactitud cómo las drogas trabajan en
el cerebro, no como en la década de los 30 que se pensaba que esto se daba
porque que las personas carecían de fuerza de voluntad y por ello las
castigaban en vez de darles algún tratamiento de acuerdo a su adicción.
Esta enfermedad se va desarrollando ya que el cerebro se va
acostumbrando a tener esa sustancia trabajando en el cuerpo, una vez que se
crea la dependencia, se hace hasta lo imposible para poder conseguirla, sin
importar que esto rebase tus posibilidades económicas. El consumir drogas
de forma regular hace que el cerebro sufra daños en las células nerviosas. Si
estas llegan a morir, ya no pueden volver a desarrollarse.
Nicotina: Estimulante
que se encuentra en cigarros y otras formas de tabaco. Es muy adictiva y al
fumarse eleva el riesgo de cáncer, enfisema, trastornos bronquiales y problemas
cardiovasculares.
Alcohol: Su
consumo puede dañar el cerebro y la mayoría de los órganos. Las áreas
cerebrales especialmente vulnerables a esta droga son la corteza cerebral
(funciones ejecutivas), el hipocampo (memoria y aprendizaje) y el cerebelo
(coordinación de movimientos). Mariguana. Puede dañar la memoria y el
aprendizaje de corto plazo, la capacidad de concentración y la coordinación.
Aumenta el ritmo cardiaco y puede perjudicar los pulmones, así como elevar el
riesgo de desarrollar psicosis en personas vulnerables.
Inhalables: Sustancias
volátiles que se encuentran en muchos productos caseros, como pinturas,
pegamentos y algunos aerosoles. Son extremadamente tóxicos y pueden dañar el
corazón, los riñones, los pulmones y el cerebro.
Cocaína: Estimulante
que por la brevedad de sus efectos se suele consumir varias veces en una sola
sesión. Puede provocar graves consecuencias médicas relacionadas con el corazón
y los sistemas respiratorio, nervioso y digestivo.
Fuente: National
Institute on Drug Abuse
"Hay muchos factores de riesgo entre ellos podemos
encontrar: conducta agresiva, habilidades deficientes, ausencia de padres o
tutores, malas compañías o amigos que los inducen a eso, facilidad para poder
conseguir droga o el estado económico en el que se encuentran como la pobreza"
La adolescencia en un factor de riesgo porque en esta etapa
apenas se van desarrollando todas las conexiones cerebrales, aproximadamente
después de los veinte años es cuando finaliza este desarrollo. Si las personas
jóvenes consumen drogas, es mucho mas fácil que creen dependencia, incluso no
es necesario que consuman algún tipo de droga ya que también existe la adicción
sin sustancias.
Esta
enfermedad afecta todo lo relacionado con el aprendizaje, con la memoria, con
el control de emociones, con la toma de decisiones, etc. Pero también afecta
algo muy importante y que la persona en cuestión no se da cuenta: la relación
con su familia, amigos, sociedad. Muchas veces les ocasionan daños a seres
queridos y esto va deteriorando su calidad de vida.
La adicción es crónica e incurable, y siempre se pueden
sufrir recaídas. Aunque si se lleva un tratamiento adecuado conforme a la
persona, su edad, y su adicción (también su estado de avance) se puede
controlar y mejorar de forma notable su calidad de vida.
Esta
enfermedad afecta todo lo relacionado con el aprendizaje, con la memoria, con
el control de emociones, con la toma de decisiones, etc. Pero también afecta
algo muy importante y que la persona en cuestión no se da cuenta: la relación
con su familia, amigos, sociedad. Muchas veces les ocasionan daños a seres
queridos y esto va deteriorando su calidad de vida.
La adicción es crónica e incurable, y siempre se pueden
sufrir recaídas. Aunque si se lleva un tratamiento adecuado conforme a la
persona, su edad, y su adicción (también su estado de avance) se puede
controlar y mejorar de forma notable su calidad de vida.
Para
no recaer en adicciones es necesario tener un buen acceso a la información para
que sean conocidos todos los daños que las drogas o el alcohol provocan.
Un factor negativo que ayuda mucho a que las personas se
hagan adictas a una droga son: por
ejemplo, los padres adictos, la pobreza extrema, la mala nutrición, la falta de
ejercicio, así como un ambiente que no sea confiable para los chicos y, desde
luego, un entorno de violencia
Afecta el entorno de quien la consume así como su propia vida
y cuerpo ya que los jóvenes en algunos casos consumen droga para poder encajar
en algún grupo social, buscando la aceptación, también la consumen para dejar
los problemas atrás o simplemente porque no tienen una buena información acerca
de los daños que estas ocasionan. Se debe de tener en casa un ambiente
agradable en donde exista la comunicación y la información necesaria para que
los jóvenes no caigan en las drogas o el alcohol.
Me gusto este tema ya que me pareció muy interesante el análisis
que hacen sobre las drogas y el alcohol. Creo que vivimos en una sociedad donde
la mayoría de personas son adictas a algo de esto, incluso puedo decir que en
mi familia existen estos casos. Lo mejor para prevenir las adicciones es que
desde pequeños tengamos una educación buena y con mucha información. Las
personas que ya están inmersas en este mundo necesitan el apoyo del exterior
para poder salir adelante con esta enfermedad, espero que un futuro se vaya
disminuyendo el índice de personas adictas. Así mejoraría el ambiente en donde
estas se desarrollan, la sociedad, y todos podremos vivir mejor.
Guerrero
Mothelet, V. (2013). El cerebro adicto. ¿Cómo ves?, N°. 177, (Pp. 10-14).
México: UNAM. Recuperado el 13/04/15, de:http://www.comoves.unam.mx/numeros/articulo/177/el-cerebro-adicto